Los Títulos Nobiliarios como actos de estado civil

Finalizamos con esta entrada el epígrafe de nuestro blog dedicado a los títulos nobiliarios y el estado civil.

A modo de conclusión, debe plantearse el interrogante de si los títulos nobiliarios constituyen por sí mismos verdaderos actos de estado civil.

En nuestra opinión, la respuesta ha de ser negativa, por varios motivos:

– En primer lugar, no están contemplados expresamente entre los actos de estado civil que enumera el artículo 1 de la Ley de Registro Civil.

– En segundo lugar, los títulos nobiliarios completan la identificación personal y aunque se superpongan al nombre y apellidos en la fama de las personas, no gozan de efectos jurídicos prevalentes sobre los del nombre y apellidos.

– En tercer lugar, los títulos nobiliarios no añaden especifidad alguna al resto de actos de estado civil, cuya existencia y vicisitudes son completamente independientes de la posesión de dignidades nobiliarias.

El general Francisco Serrano asumió la Regencia del Reino entre el exilio de Isabel II y el advenimiento de Amadeo I, durante cuyos años se instauró en España el Registro CivilLa inscripción de los títulos nobiliarios junto al nombre y apellidos del sujeto y sus ascendientes no es, por tanto, un acto de estado civil por propia entidad. Al contrario, se agota en una mera información adicional que por vigencia de lo dispuesto en el Real Decreto de 28 de mayo de 1915, así como en el artículo 135.3 del vigente Reglamento del Registro Civil, debe reflejarse en una obligación formal y determinada de llevanza de los asientos del Registro Civil, cuya no observancia es rechazable.

Sobre esta cuestión se ha pronunciado expresamente, manteniendo esta tesis, la Fiscalía General del Estado, con ocasión de la entrada en vigor de la Ley de Enjuiciamiento Civil de 2000. En su Circular 1/2001, de 5 de abril, sobre Intervención del Ministerio Fiscal en procedimientos sobre estado civil, se señala que de la naturaleza de los títulos nobiliarios se desprende que no tienen, obviamente, la consideración de derecho fundamental; ni, como se ha expuesto, constituyen estado civil, al no ser un factor condicionante del grado de capacidad de las personas, que resulta inalterado por dicha circunstancia. Los títulos nobiliarios no constituyen estado civil, sin que a ello obste el que, con arreglo a lo dispuesto en el artículo 135.3 del Reglamento del Registro Civil, se anoten al margen de la inscripción de nacimiento los títulos nobiliarios o dignidades cuya posesión legal conste. Tal previsión no resulta contradictoria con el carácter de nomen honoris o distinción honorífica que corresponde a los títulos. Además, el Registro Civil tiene un contenido amplio en el sentido de que no todos los hechos que acceden al Registro tienen la naturaleza propia de estado civil.

Nuestro despacho se encuentra especializado en la tramitación de títulos nobiliarios.

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